aaaa

Área de Psiquiatría

El Área de Psiquiatría se integra dentro del Servicio de Neurología, y atiende trastornos psiquiátricos relacionados con patologías del Sistema Nervioso o Neuropsiquiatría.

 

Caben pocas dudas de que existen estrechas y complicadas relaciones entre mente, cerebro y conducta. Por esto la Psiquiatría es una disciplina que no podía faltar en un centro de referencia como INEAMAD.

 

La aparición de síntomas psiquiátricos en personas que presentan una enfermedad neurológica es frecuente, especialmente:

  • Los depresivos 
  • Los ansiosos

Pero no son los únicos ya que, dependiendo de la enfermedad neurológica, también pueden aparecer cambios en la personalidad, psicosis y alteraciones del comportamiento. 

 

El Área de Psiquiatría atiende alteraciones psiquiátricas en:

Los trastornos de ansiedad y la depresión son frecuentes en las primeras fases de la demencia, sobre todo cuando los pacientes son conscientes de sus problemas cognitivos. Puede aparecer:

    • Nerviosismo
    • Irritabilidad
    • Apatía
    • Decaimiento anímico e incluso tristeza profunda
    • Reacciones catastrofistas, entre otras.

La enfermedad puede acompañarse también de delirios, sobre todo cuando no se recuerda dónde se han dejado ciertos objetos. En estas situaciones puede aparecer la creencia de que alguien lo ha escondido o incluso robado, y de alucinaciones.

Las alteraciones conductuales, entre ellas los episodios de agitación, están en relación con es estado neurológico y psiquiátrico del paciente, y también con las circunstancias del entorno. 

Los cambios de personalidad suelen estarlo con la localización de la afectación cerebral. En algunos casos, el manejo será conductual, en otros farmacológico y, en la gran mayoría, ambos.

 

Tanto las cefaleas como el dolor, sobre todo si es crónico, se encuentran íntimamente relacionados con la ansiedad y la depresión. Además de ser factores predisponentes entre ellos, son factores mantenedores y que pueden provocar un agravamiento mutuo

La ansiedad y el estrés pueden iniciar directamente una cefalea y pueden intensificarla, así como a cualquier otro dolor neurológico. El sufrimiento prolongado que produce una cefalea o un dolor neurológico puede desencadenar un trastorno de ansiedad y/o depresivo, así como empeorarlo si ya se presentaba previamente.

 

La depresión es el trastorno psiquiátrico que se asocia más frecuentemente a la epilepsia. 

También hay que tener en cuenta los fenómenos psicóticos que pueden producirse alrededor de las crisis epilépticas. Abarcan una clínica muy variada: 

    • Alucinaciones visuales, auditivas u olfativas
    • Delirios de temática persecutoria o religiosa
    • Delirios de grandiosidad con exaltación anímica
    • Pensamiento ilógico y lenguaje desorganizado. 

Normalmente estos episodios son autolimitados en el tiempo y no es necesario establecer un tratamiento prolongado.

 

La complicación neuropsiquiátrica más común tras haber sufrido un ictus es la depresión. Suele aparecer en los primeros 3 meses tras el accidente cerebro-vascular, denominándose en este caso depresión postictus precoz. La depresión tras un ictus tardía se presenta más tarde, a partir del cuarto mes. 

Pero además de depresión también puede darse:

    • Ansiedad
    • Irritabilidad
    • Episodios de agitación
    • Alteraciones conductuales 
    • Incluso un cuadro psicótico (ideas delirantes y alucinaciones), habiendo tratamiento para manejar esta sintomatología.

 

Los síntomas neuropsiquiátricos que se dan en este tipo de trastornos pueden estar relacionados con la propia enfermedad o con el tratamiento farmacológico.

La ansiedad aparece al inicio de la enfermedad de Parkinson siendo más intensa, e incluso llegando a la agitación, en los periodos off, cuando la enfermedad está más avanzada. Ocurre lo mismo con la sintomatología depresiva, sobre todo cuando estos periodos off son prolongados.

Otros síntomas que pueden presentar los pacientes son los psicóticos, que consisten en ideas delirantes y alucinaciones, los episodios de manía e incluso la ludopatía en relación al tratamiento farmacológico a dosis altas. En el caso de que aparezcan, existen medidas para tratarlos.

 

En este tipo de trastornos la clínica depresiva es la más frecuente en lo referido a complicaciones neuropsiquiátricas. La ansiedad es un síntoma que también se da con bastante frecuencia, pudiendo estar acompañando o no a la depresión. 

Otros síntomas, como los psicóticos, son menos comunes aunque hay que destacar que concretamente en la Esclerosis Múltiple pueden aparecer períodos de manía. En cualquier caso, existe tratamiento para estos episodios.