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Epilepsia

Qué es la Epilepsia

 

La epilepsia es la segunda enfermedad neurológica más frecuente por detrás de las cefaleas. Se estima que actualmente hay en España más de 400.000 personas afectadas por este trastorno del que anualmente se diagnostican más de 20.000 nuevos casos. Esta enfermedad puede afectar a cualquier persona en cualquier momento de su vida y en un alto porcentaje de los casos se manifiesta en la infancia y la adolescencia, y después, a partir de los 65 años.

 

EpilepsiaLa epilepsia constituye un trastorno del cerebro en el que existe una predisposición a sufrir crisis epilépticas repetidas. No es un trastorno mental ni una enfermedad psiquiátrica, sino un problema físico causado  por un exceso de actividad eléctrica de un grupo de neuronas (las células cerebrales) que deriva en un mal funcionamiento de las mismas. Una crisis epiléptica generalmente es breve (suele durar entre unos segundos y pocos minutos) y, una vez finaliza, el cerebro vuelve a funcionar con normalidad.

 

A pesar de ser una de las enfermedades neurológicas crónicas más frecuentes, aun en pleno siglo XXI, existe un profundo desconocimiento por parte de la población general, que deriva en un grave estigma y discriminación social hacia los pacientes. Sin embargo, afortunadamente, cerca del 80% de las personas con epilepsia pueden llevar una vida normal gracias al adecuado tratamiento con fármacos antiepilépticos.

 

Causas:

 

Las causas de la epilepsia varían en función de la edad de inicio:

 

    • En los niños pueden aparecer como síntoma de una lesión cerebral causada por problemas durante el  embarazo o el parto, infecciones del cerebro -como la meningitis y la encefalitis-, enfermedades metabólicas etc…
    • En los adultos las causas mas frecuentes suelen ser lesiones en el cerebro producidas por accidentes, tumores cerebrales, infartos o hemorragias cerebrales.

 

Existen también las epilepsias de causa genética, en la que el paciente porta esa predisposición a tener crisis en su código genético, en su ADN, y pueden manifestarse tanto en la infancia como en la edad adulta.

 

Es bastante común que una persona sufra al menos una crisis epiléptica a lo largo de su vida; sin embargo, esto no implica necesariamente que se trate de un paciente con epilepsia, ya que algunas personas pueden tener crisis convulsivas causadas por fiebre elevada, diabetes, consumo o abstinencia de alcohol o de drogas y otras enfermedades del hígado o de los riñones.

  

Crisis Epilépticas

 

¿Qué es una crisis epiléptica?

 

Las crisis epilépticas son la manifestación cardinal en un paciente que padece epilepsia. En general, existen dos grandes tipos de crisis epilépticas: las crisis parciales o focales y las crisis generalizadas.

 

1. Crisis parciales o focales: Este tipo de crisis se inicia en una parte delimitada del cerebro y puede manifestarse de diversas formas:

 

    • Crisis parcial simple: La persona no pierde el conocimiento, ni el contacto con el medio. Pueden producirse alteraciones del movimiento, la memoria y las sensaciones, además de los sentidos.
    • Crisis parcial compleja: la persona pierde el contacto con el medio que le rodea. Queda con la mirada perdida y puede aparecer una repetición automática de ciertos movimientos con las extremidades, los ojos o la boca.
    • Secundariamente generalizada: Comienza como una crisis parcial y se extiende al resto del cerebro convirtiéndose en una crisis generalizada de tipo convulsivo.

 

2. Crisis generalizadas: Este tipo de crisis comienzan en todo el cerebro de manera simultánea. También puede manifestarse de distintas formas:

 

    • Crisis de ausencia (antiguamente llamada “Pequeño Mal”): La persona pierde el contacto con el medio mientras aparenta mantener la mirada fija en un punto.Este tipo de crisis es más frecuente en niños.
    • Crisis mioclónicas: Provocan una sacudida brusca y muy rápida de las extremidades, que dura escasos segundos. No suele asociar alteración de la conciencia.
    • Crisis tónica: Los músculos de todo el cuerpo se contraen y sufren una hiperextensión brusca. Puede asociar perdida de consciencia.
    • Crisis atónica: En este caso, los músculos de todo el cuerpo pierden su fuerza, se relajan y la persona cae al suelo.
    • Crisis tónico-clónica o convulsiva (antiguamente llamado “Gran Mal”): la persona cae al suelo y el cuerpo se pone rígido. A continuación se producen sacudidas rítmicas de brazos y piernas. Estas crisis también pueden provocar mordedura de lengua, labios morados, emisión de espuma por la boca y relajación de esfínteres.

 

 

Diagnóstico

 

Para el diagnóstico correcto es necesario recabar la información precisa en una entrevista detallada en la consulta y la valore junto con las pruebas diagnósticas:

 

    • Pruebas de imagen cerebral
    • Electroencefalograma

 

Con esta información podremos determinar si es epilepsia y de qué tipo, y prescribir el tratamiento más adecuado a cada caso.

 

Tratamiento

 

1. Tratamiento Farmacológico:

 

Constituye el pilar básico del tratamiento de los pacientes con epilepsia y se realiza con la administración de los llamados fármacos antiepilépticos (FAE). Estos fármacos persiguen eliminar la aparición de crisis con los mínimos efectos secundarios posibles. Están diseñados para restaurar el equilibrio químico de las neuronas y, tomados con regularidad pueden reducir, controlar o incluso eliminar las crisis epilépticas. Los fármacos logran controlar las crisis en aproximadamente el 70% de los pacientes.

 

2. Otros Tratamientos

 

Los pacientes en los que el tratamiento farmacológico fracasa, son aquellos denominados “fármaco-resistentes”. En ellos podemos  intentar otros tratamientos:

 

    • Cirugía:

      En algunos de estos pacientes se decide recurrir a la intervención quirúrgica. Con la cirugía se pretende encontrar y eliminar la zona del cerebro donde se originan las crisis causando la menor secuela cerebral posible.

    • Dieta cetogénica.

      La finalidad de esta dieta es provocar un cambio químico en el cuerpo que ayude  a controlar las crisis. Se suele utilizar en algunos casos complicados, fundamentalmente durante  la infancia, y consiste en un plan de comidas que  se basa en un alto nivel de grasas (aceites, mantequillas…), escasas proteínas (huevo, pescado, carne…) y prácticamente nada de hidratos de carbono (pasta, pan, dulces…).

    • Estimulación del nervio vago

      Este tipo de tratamiento puede emplearse en pacientes mayores de 12 años en los que las crisis no se pueden controlar con medicación, en los que no existe ninguna lesión cerebral evidenciable y, por tanto, es complicado plantear la opción quirúrgica. Consiste en la implantación de un dispositivo que envía información al cerebro a través de pequeños impulsos eléctricos rítmicos.

       

Área de Epilepsia

La Unidad de Epilepsia de INEAMAD cuenta con un equipo multidisciplinar de profesionales y con los últimos recursos tecnológicos con los que ofrecemos a los pacientes y sus familiares un amplio espectro de posibilidades en el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento de su enfermedad. Trabajamos en estrecha relación con el servicio de Neurodiagnóstico, con el servicio de Neurocirugía y con el servicio de Terapéutica Endovascular.

 

Servicios

 

    • Consulta monográfica de Epilepsia.
    • Diagnóstico diferencial de Epilepsia y otros trastornos relacionados.
    • Tratamiento farmacológico y seguimiento a largo plazo.
    • Tratamiento quirúrgico de epilepsia fármaco-resistente.
    • Tratamientos alternativos.
    • Valoración neuropsicológica.
    • Educación e información de pacientes y familiares.
    • Unidad de investigación.


Monitorización Vídeo-EEG

 

El Área de Epilepsia dispone de una Unidad de Monitorización Intensiva- vídeo Electro Encefalograma (MV-EEG), donde se estudian las crisis epilépticas mediante un registro simultáneo de electro-encefalograma y vídeo.

 

El área cuenta con dos habitaciones individuales con sofá o sillón para el acompañante. Las habitaciones están dotadas con cámaras de vídeo y un pequeño preamplificador que lleva el paciente durante la monitorización y que está conectado al equipo de adquisición de datos, que se almacenan para su posterior interpretación por el especialista.

 

Durante todo el registro los pacientes son observados mediante cámaras de vídeo, controlando en todo momento de manera simultanea el registro electroencefalográfico en los monitores de los equipos de adquisición, con el fin de atender y explorar al paciente en el momento que aparezcan las crisis.

 

Los pacientes ingresados en Monitorización Intensiva vídeo-EEG están atendidos durante las 24 horas del día por personal especializado.

 

Los objetivos principales de la MV-EEG son:

 

    • La identificación de los episodios que acontecen al paciente y confirmar si existe una traducción en el electroencefalograma para determinar si son de origen epiléptico o no.
    • Una vez identificados estos episodios, estudiar con que síntomas y con que frecuencia se presentan.
    • Documentación de crisis epilépticas habituales para estudio prequirúrgico de cirugía de la epilepsia.